Dejadme que os
cuente; Pasados algunos meses, ya dominaba con cierta fluidez casi todos los parámetros manuales de mi cámara. Hacía fotos buenas y con cierta calidad, incluso empezaban a gustar mucho a la gente de mi entorno. Pero yo seguía con sed de aprendizaje y me empapaba en los foros y paginas web. Todo parecía ir bien hasta que alguien de cuyo nombre no quiero acordarme, expuso su foto en un foro y pregunto si, a opinión de los lectores, su foto estaba falta de nitidez o no .
Yo en ese momento la vi muy nítida e incluso más nítida que todas las fotos que hasta aquel día hacía yo. Pero mi asombro llego cuando todos coincidían en que la foto estaba falta de nitidez.
¿Cómoooooooo? ¿Quieres decir que esa foto, para mi tan nítida, esta falta de nitidez? En ese momento corrí hacia mi cámara, monté el objetivo, enfoqué con la mayor precisión y disparé. De repente entró en mi cabeza lo que se denomina “Obsesión por la nitidez”.
Si señores estaba totalmente hundido y cabizbajo e incluso llegué a pensar que mi cámara estaba mal y que rápidamente debía ir a la tienda a descambiarla.
Imaginaos la escena. - Hola vengo a descambiar mi cámara.- ¿Qué le pasa? – Nada que soy un novato y pienso que a mi cámara le falta nitidez. Jejejej. Afortunadamente no la lleve a cambiar puesto que días después me di cuenta que en el tema nitidez entran en juego varios factores. Trípode, tiempo de exposición, filtro que usas, enfoque, hiperfocal…
Este tipo de cosas son las que te hacen aprender y no estancarte en aquello que has emprendido. Al fin y al cabo en la vida se aprende a base de ensayo y error, nadie nació sabiendo.
A día de hoy he aprendido muchas cosas y como se suele decir, “solo se que no se nada”, es decir, cuanto más sé más me doy cuenta de lo que me queda por aprender.
Así que queridos lectores desconocidos, la moraleja de hoy sería: “Cuando pienses que ya lo aprendiste todo, vendrá un listillo hablando de nitidez. No le hagas caso”
Un saludo y hasta mañana
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